viernes, 17 de enero de 2025

Las tiernas plagas de Las condes, Tierra del fuego y otras zonas

El Conejo y el Castor comparten un denominador común, son peludos, lindos, protagonistas de más de una serie de animación, uno más que otro convertido en peluche puede que haya iniciado o ayudado a mantener viva la llama en un romance, inspiradores de ternura por donde se los mire. Pero lejos de esta idealización la verdad es que también comparten algo negativo, muy negativo, son especies exóticas invasoras y más aún son consideradas plagas, y por más ternura que inspiren son dañinas.

¿Pero qué es una Plaga?, como yo lo entiendo (así lo comento y enseño cuando me ha tocado), corresponde a un aumento poblacional de un ser vivo que puede causar daños de importancia económica, social y ecológica, en cualquier orden o en agregación de estos. Sabemos el daño que provoca el castor en el sur, altera formaciones vegetales mediante la construcción de diques y presas, lo que les trae el apelativo de ingenieros u arquitectos de la naturaleza, apelativo que llevado a la realidad puede llegar a modificar para siempre los bosques de tierra del fuego, daño ecológico u ambiental, por ende plaga y como toda plaga al menos hay que intentar erradicar (eliminar).

Pero ¿qué hace sean dañinos, plagas? , en un sistema natural todos los seres vivos están sujetos a un delicado equilibrio ecológico, que tiene entre otras variables la existencia de lo que conozco como factores de resistencia ambiental, los que en palabras simples limitan el crecimiento de cualquier población y que a fin de cuentas hace que no se vean drásticamente afectadas otras poblaciones de las cuales puede depender no solo uno o más individuos, sino que una o más especies.

Ejemplo de estos factores son los enemigos naturales los cuales se alimentan una o más especies manteniendo junto a otros factores a raya la población. De romperse, limitarse, o dejar de estar presente uno o más de estos factores, la población que era contenida logra que buena parte de su descendencia llegue a la madurez y por ende se pueda reproducir, comenzando así un constante aumento de esta población, que muchas veces es de carácter exponencial, lo que la convierte en difícil de erradicar o controlar, ojo que son conceptos distintos.

Estos últimos días en redes sociales y televisión han aparecido notas sobre una supuesta plaga de conejos en la comuna de Las Condes, Región Metropolitana, la que ha llamado la atención de todos, yo por supuesto, he leído y escuchado explicaciones de expertos a quienes no me atrevería a cuestionar, pero si a algunos conductores de programas matinales que comentan con “pobrecitos conejitos”, ¿por qué no dicen pobrecitas polillitas?, si en algunas épocas del año también aumentan su población, salen en televisión y se las trata de plagas, igual que a los conejos. Es más vecinos del sector hasta le llevan verduras para que a “los conejitos” no les falte alimento.

Se habla de una población superior a los 200 ejemplares, se dice al mismo tiempo que siempre ha existido una población de conejos en el sector. ¿A qué se debe este aumento poblacional?, se acuerdan de los factores de resistencia ambiental, bueno un año 2024 con lluvias que registraron un superávit de más del 40%, más que suficiente para que la vegetación se desarrolle con normalidad o más. Y más vegetación disponible es más alimento para gran variedad de herbívoros, conejo incluido, y al haber más nutriente este animal acorta su periodo de maduración por lo que puede tener camadas más seguidas, lo que redunda en un aumento de la población. En un contexto ideal al aumentar la población de herbívoros, los depredadores de estos también aumentan, cosa que no ocurre en este caso, por qué, el factor de resistencia ambiental “depredación”, está disminuido o peor aún no existe porque fue eliminado por acción de ser humano.

La plaga útil

Un conejo alcanza su madurez sexual entre los 4 a 9 meses dependiendo ello de las condiciones del ambiente, factores de resistencia ambiental, cada hembra puede tener de 2 a 6 crías, gazapos, quizá más, unas 3 a 7 veces al año. Si hipotéticamente pensamos que la mitad de ellos son hembras, se explica por si solo lo prolífico de esta especie, lo que la hace ser muy demandante de alimento, generando presión sobre praderas, pastizales, cultivos agrícolas, plantaciones forestales y jardines, o sea ¡plaga! Ahora bien, puede una plaga tener un lado positivo, en opinión muy personal creo que al menos en este caso sí, el conejo es apetecido como alimento humano, es más en Talca en las cercanías del CREA, se instalan a venderlos con pelaje incluido, listos para las más variadas preparaciones. Por ende se puede decir que puede apoyar la economía de sectores rurales, cosa que no aplica a Las Condes; El conejo está establecido en muchas zonas del país los carnívoros nativos han visto disminuidas sus presas debido a la fragmentación o directamente eliminación de hábitat y es muy probable que el conejo al menos parte reemplace las presas naturales o complemente la dieta de depredadores, he ahí 2 ejemplos de que esta plaga puede ser útil.

Frente a esta realidad, es vital que nos replanteemos nuestra relación con las especies invasoras y el entorno. Más allá de etiquetar como 'plagas' a ciertos animales, debemos promover estrategias de manejo basadas en el equilibrio, como el uso sostenible de recursos y la educación ambiental. ¿Qué pasaría si integráramos estas soluciones a nuestras políticas y prácticas cotidianas? Quizá así podamos construir un futuro en el que humanos y naturaleza puedan coexistir de manera armónica y mutuamente beneficiosa.

Como nota al margen: ¿Adivinen cuál es la única especie que la logrado romper todos o casi todos los factores de resistencia ambiental?, exacto nosotros, ¿somos plaga?, analicemos, el crecimiento general de la población humana que según algunas fuentes en los últimos 20 años paso de 5,6 mil millones a más de 7,2 mil millones, población que por un mal uso de recursos, en algunos llega a agotarlos y hasta ha hecho desaparecer poblaciones y especies completas. No soy anti especie humana, menos anti desarrollo, pero la evolución de nuestra especie sobre todo desde la revolución industrial, de sustentable nada ha tenido, y bien podríamos considerarnos en términos generales como una plaga.   

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