He visto, obviamente no en televisión abierta anuncios sobre la declaratoriade ciertas zonas como humedales urbanos, uno al menos en Talca, ciudad donde vivo, RioClaro y Piduco, testigo silencioso del crecimiento de la ciudad, el Estero Piduco fue por mucho tiempo el límite sur de la capital regional, hoy por el crecimiento de la misma, me atrevería a decir que casi está en medio de esta. Pero más allá de estas consideraciones me hice la siguiente pregunta, ¿Qué tanto sé sobre humedales?
Sé que son cuerpos de agua o algo parecido, a veces son terrenos pantanosos, se ubican en ciudades, campos, valles, desembocaduras o cursos de ríos, es decir en casi toda nuestra alocada geografía, no me atrevería a decir que los hay en ambas cordilleras. Sé que son habitas permanente o semi permanente de una gran variedad de flora y fauna, seres vivos macro y microscópicos, muchos de ellos endémicos, quizá muchos de ellos ya extintos y muchos de ellos aún por hacerse ver ante los ojos de la ciencia y por ende de Chile y del mundo.
Entiendo que muchos de ellos están amenazados por la actividad humana, contaminación ambiental, fragmentación, loteo, de muchos de ellos o en las cercanías donde se instalan proyectos inmobiliarios; sé que la presencia humana los perjudica, animales domésticos sueltos, perros, gatos afectan la diversidad al depredar nidos, polluelos, o bien ser eventuales vectores de enfermedades.
Imagino que si hay humedales urbanos, también debe existir otra tipología, en función de su localización, son urbanos ¿por qué se ubican en o en las cercanías de ciudades, o por qué escuchan Trap?
Cuando personas riegan o lavan su auto, y por defecto se forman posas de agua donde llegan aves “urbanas” a refrescarse, ¿se considera un humedal?, obviamente que no sólo muestra la falta de conciencia respecto del uso / abuso del agua.
Sé que muchos están protegidos por ley, para así preservar su biodiversidad y los servicios ecosistémicos que ellos brindan, todos indispensables para la sobre vivencia de nuestra propia especie. Imagino que hay muchos sin proteger, sería bueno que en estos la protección esté dada por el sentido común, cosa de evitar que gente viva en ellos, evitar que voten basura, y se extraiga flora y fauna, que el sentido común se imponga a los negocios y no se construya cerca o en ellos, alguna vez GAIA devolverá el daño, y como siempre los responsables se lavaran las manos, cual Pilatos del medio ambiente.
¿Qué tan cerca estaré de lo que realmente es?
Recurrí al sitio
web Humedales deChile,
dependiente del Ministeriode Medio Ambiente, donde está toda la información oficial sobre estas formaciones.
“Los humedales son ecosistemas acuáticos
que sostienen la biodiversidad, nos proveen importantes elementos para la vida”.
Los hay costeros y continentales, además señala: "En Chile están
representados prácticamente todos los tipos de humedales clasificados por
Ramsar, la excepción corresponde a los arrecifes de coral, de tundra y
kársticos, pero sí sistemas de aguas subterráneas (acuíferos)". Se los
clasifica en Hualves, Ñadis, Albúferas, Marismas, Mallines, Bofedales y/o
vegas.
Por su parte, la ley21.202 define los humedales urbanos y señala entre otras cosas “la ley tiene por objeto proteger los humedales urbanos declarados por el Ministerio del Medio Ambiente”.
Los humedales son sitios prioritarios de conservación y en Chile existen aproximadamente 40 mil unidades consideradas como tal, de los cuales 1.400 son urbanos. De ese total, y según señala el Ministerio de Medio Ambiente, solo el 2 % tiene algún grado de protección.
Este 2 de febrero es el Día Mundialde los Humedales, invito a revisar esteenlace donde podrás encontrar la ubicación de los humedales a lo largo y ancho de Chile, podrás ver que humedal está cerca de tu domicilio a fin de que puedas visitarlos, disfrutarlos, conocerlos y cuidarlos.
Finalmente quisiera compartir algunas medidas para su protección:
¿Cómo deberíamos cuidarlos?
● Recoger
basura: En caso de visitar algún humedal, recoge la basura que encuentres y
júntala en una bolsa, luego deposítala en algún sitio destinado para esto.
● Respetar la fauna y flora: Si te encuentras con algún ave, animal o
planta, no interrumpas su hábitat, ni captures o molestes. Respeta y protege a
todos los organismos del humedal.
● Reportar actos indebidos: En caso de observar algún acto indebido, ya
sea una descarga de basura, caza de la fauna, tala de la vegetación, maltrato
animal, entre otros, repórtalo a las autoridades.
● Promover la educación ambiental: Es importante crear conciencia en las
aulas de los colegios, y también fuera de ellas, para fomentar el conocimiento
sobre los beneficios y servicios que los humedales nos brindan.
● Crear comités de vigilancia: Coordinar y organizar comités de vigilancia
en los sectores de humedales, con acciones de recuperación como mapeo de la
biodiversidad, jornadas de limpieza, rutas educativas, entre otros.
● Monitoreo constante por autoridades: Pedir a las autoridades locales
que monitoreen constantemente los humedales, con reportes periódicos de los
avances.
Pero más allá de la conciencia local, también debemos recordar la función global de los humedales. Además de ser cruciales para la biodiversidad, estos ecosistemas son vitales en la regulación del ciclo del agua en las ciudades. Absorben y retienen grandes cantidades de agua durante las lluvias, lo que ayuda a prevenir inundaciones, y liberan el agua de forma controlada durante los períodos de sequía. De esta manera, los humedales contribuyen a mantener el equilibrio hídrico, especialmente en áreas urbanas donde el concreto y la falta de vegetación dificultan este proceso natural.
En términos más amplios, los humedales juegan un papel esencial en la mitigación del cambio climático. Al almacenar carbono, ayudan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto es particularmente relevante hoy en día, cuando las áreas protegidas como los humedales deberían ser consideradas aliados estratégicos en la lucha contra el calentamiento global. Si no se protegen adecuadamente, corremos el riesgo de liberar grandes cantidades de carbono almacenado en el suelo, lo que aceleraría el cambio climático en lugar de mitigarlo.
El sentido común debe prevalecer en nuestras decisiones. Las políticas que prioricen la protección de estos ecosistemas no solo deben estar respaldadas por leyes, sino también por un cambio cultural que valore y respete el equilibrio entre el desarrollo humano y la conservación del medio ambiente. Si no lo hacemos, el daño que causamos puede ser irreversible, y como siempre, los responsables se lavarán las manos como Pilatos, sin asumir las consecuencias que nuestro planeta ya empieza a mostrar.

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