Así es como el otoño se transforma en la peor época para ser árbol urbano. Muchas personas dicen que los árboles urbanos no se deben podar y entiendo ello, no son árboles frutales los cuales si requieren de esa práctica, no necesitan poda porque no queremos que el follaje se regenere más frondoso como veo lo hace un frutal, no necesitan poda porque no esperamos que den frutos, aunque hay ciruelos en las calles, ¿dónde están los responsables de esta aberración?, en fin los urbanos no necesitan poda porque cumplen funciones distintas a los frutales.
Aunque si le doy una vuelta al tema, bajo ciertas circunstancias si debieran podarse, y esas son cuando las ramas se tornan riesgosas para las personas, sus bienes y la adecuada provisión de servicios, y de esto último es de lo que se valen municipios y compañías de electricidad, los antihéroes en esta película.
Y digo antihéroes porque bien sabemos que lo que ellos llaman poda en realidad no lo es, es solo cortar ramas y en casos extremos, muy comunes por cierto, ensañamiento, mutilación y mochado de los ejemplares que con el tiempo se debilitan, enferman y como muchos enfermos mueren sin que nadie se dé cuenta porque los árboles mueren de pie. Podar sería si a parte despejar los cables, que es para lo que lo hacen, se preocuparan de la estructura del árbol, de los árboles, de las distintas formas de estos ya que en una calle conviven y se alternan distintas especies de árboles, de edades variadas, que deberían ser consideradas si realmente se pensara en hacer bien el trabajo, y no en cumplir con la meta de mutilar, digo, podar cierta cantidad de árboles supuestamente riesgosos.
Pero la realidad es otra se cortan ramas y parte del tronco y si te he visto no me acuerdo.
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