Tengo un hábito, bueno varios, pero uno de ellos es desde diciembre a marzo/abril poner (más) atención a la floración, formación de frutos y semillas de los árboles urbanos de las calles por las que transito. En mi mochila, junto a una botella de agua, una mascarilla y la libreta de los mandados, siempre hay bolsas de papel y plásticas para guardar en ellas, las semillas que pueda colectar en mi camino. Ahora que recuerdo antes hacía lo mismo, pero con insectos, siempre atento a algún diminuto que pudiera capturar.
La rutina se repite al menos una vez por semana, y por lo general incluye una pasada por la plaza de armas de Talca, hermosa por cierto, sostiene árboles imponentes y bajo ellos palomas, “perros urbanos”, y el deambular de cientos de personas rumbo al trabajo, lugar de estudio, trámites etc.
A veces algunas personas se acercan, a veces ayudarme a pasar y otras me preguntan para que recojo las semillas y seguido de eso ¿para qué sirve el árbol?, y creo que la respuesta esperada está relacionada a aspectos de salud y/o estéticos; si sirve para la digestión, alivia algún dolor de articulaciones, mejora el hígado, el páncreas, quizá si tiene propiedades relajantes o afrodisíacas… pero di la respuesta no esperada, les hablé de los beneficios ecosistémicos, aunque me cuesta hablar de ecosistemas en un lugar tan inhóspito como una ciudad, hablé de la captura de carbono, de la disminución del ruido y de lo bonitos que son cuando las compañías eléctricas no los mutilan, de la importancia que tienen para algunos animales, y también del agrado y relajo que me produce colectar las semillas, preparar algo de tierra, sembrarlas, cuidar de ellas y sorprenderme cada vez que una de ellas germina y toca seguir cuidándolas para luego regalarlas.
En todo casos hubo consenso de que hay que “apreciar la naturaleza” más allá de los beneficios directos que esta nos da, los por decirlo de un modo “indirectos” son hasta más importantes que el ingerir una infusión de las hojas, frutos o corteza de cualquier vegetal, o ¿podrían respirar sin árboles?, la respuesta es a medias, ya que buena parte del oxígeno proviene del fito-plancton, necesitamos de la vegetación a todo nivel, más aún si los árboles se nutren del CO2 que en exceso, es uno de los causantes del calentamiento del planeta y todo lo que este conlleva.
Por cierto la última vez que me preguntaron, estaba bajo el Ginkgo biloba que está en la Plaza de Armas de la ciudad de los completos largos, y de acuerdo con la Agencia Europea del Medicamento, está recomendado en tres casos:
Uso para el aumento del rendimiento cognitivo, y para la mejora del deterioro asociado a la edad y de la calidad de vida en la demencia, en particular.· Uso para el alivio de vértigos y acúfenos de origen vascular e involutivo.
· Uso tradicional para la mejora de la pesadez de las piernas, calambres o la sensación de las manos y pies fríos asociados a trastornos circulatorios menores.
(En arkopharma.com , 9 de junio de 2024)

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