martes, 24 de septiembre de 2024

Las culpas del plátano oriental

Y llegó la primavera, el 1 y 22 de septiembre, meteorológica y astronómica respectivamente, aunque las primeras floraciones siempre las he visto desde mediados de agosto y eso para mí representa el inicio de la primavera, es más creo que en el campo la conocen como el día que rebuzna el burro, el tema es que al menos antes junto a esta floración también emergían los primeros insectos, distintos de las moscas, escarabajos voladores, los conocidos san juanes.  También podemos decir que en buena parte de Chile la primavera comienza cuando se apaga la última parrilla en las fondas en la que celebramos nuestras fiestas patrias.   

Semanas más, semanas menos si en algo coincidimos, la mayoría, es que comienza la floración de la vegetación, de la mayoría, y luego de eso la liberación de néctar que atrae a insectos y aves polinizadores, o bien del polen que será trasladado por distintos medios, agua, viento, animales, seres humanos incluidos. Y junto a la liberación del polen llegan las alergias, y se sabe que este es una de las causas de las alergias y del aumento en la incidencia de estas.

Y cuando se piensa en alergias de primavera, a muchos, medios incluidos, se les viene a la memoria el plátano oriental, a cuyo polen tienden a culpar de todos los estornudos, picazones y otros síntomas más o menos severos según el paciente que lo padezca. Pero ¿es el único responsable de estas?, el Centro del Alérgico  señala que especies alergénicas son el Tomatillo (Ambrosia artemisiifoliaL), la Ballica inglesa (Lolium perenneL.), El litre, (seguro porque no lo saludan, no olvidar, al ver uno o más ejemplares siempre saludar con un cordial Buenos días señor litre), el aromo (Acacia dealbata). Y especies ornamentales como el ya dicho Plátano oriental, pero también los Encinos junto a árboles de la familia de las leguminosas (como el aromo, falsas acacias, árbol de judea, entre otros) y las gramíneas (Poaceae) todos ellos como una importante fuente de polen alérgeno. Nada que hacer creo en la evidencia y el plátano oriental es culpable y hasta odiado por muchos que no saben de los muchos cómplices que tiene y que son ignorados por muchos. Y ciertamente a al sufrimiento de la población contribuyen endógenos, la alergia es una respuesta “exagerada” del sistema inmune a factores del medio, en este caso el polen, pero también puede ser al pelo de mascotas. Y sin ser experto me atrevo a decir que ciudades poco amigables donde la contaminación ambiental, del aire en particular, deben ser una atenuante al momento de enjuiciar solo o con sus secuaces al plátano oriental.

Y que ya estamos con el Plátano oriental este también es culpable de ensuciar las calles en otoño, de tapar los desagües cuando llueve, de levantar las aceras y seguro de uno que otro corte eléctrico. Buena parte de lo dicho al último en realidad es culpa del crecimiento, mal crecimiento de las ciudades en lo que como he leído de la red arbolado urbano, es un problema de diseño que requiere solución de diseño, planificación y mejor criterio a la hora de escoger los ejemplares que reemplazaran no solo al plátano oriental. El mismo Centro del Alérgico da señales de lo que se puede hacer, de lo que solo discrepo del prejuicio que muestran hacia especies exóticas presentes por decenas de años en nuestras ciudades.

A nadie le importa, que debido a su característica de caducifolio, el follaje tanto le cuesta limpiar, se repone en primavera / verano y cuya sobra ayuda muchas veces junto a un  mote con huesillos a pasar las horas de calor de los veranos de hoy.

Anecdótico es que buena parte de lo que creemos es plátano oriental, es en realidad plátano hispánico, recomiendo leer esta nota:  EnSantiago casi no hay plátanos orientales según estudio de investigadores de laFacultad ).

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