miércoles, 26 de febrero de 2025

Recolecta, Siembra, Planta

Poco a poco se acaba el verano o, lo que es lo mismo, se acerca el otoño. Ahora sé que hay dos: el meteorológico, que comienza el 1 de marzo, y el astronómico, que comienza el 20 de marzo. Seguro a muchos les dará pena e impotencia y, como Condorito, exigirán una explicación de por qué las vacaciones se acaban tan rápido.

Pero acá estoy para ayudarlos a salir de ese estado casi depresivo. Mira los árboles, camina bajo ellos y fíjate si sus frutos ya han caído o han comenzado a hacerlo. No te detengas en si son nativos o exóticos, bueno, si quieres hacerlo, que sea solo en aquellos que tu xenofobia botánica te lo permita. Recoléctalos, pero evita envases de vidrio o plástico; mejor usa una bolsa de papel o, si quieres recordar tu infancia, haz un "cucurucho" con el diario. Llévalas a casa, límpialas y guárdalas en un lugar fresco, como el cajón de los calcetines. Averigua a qué especie corresponden; puedes tomar una foto y usar Pl@ntnet para identificarlas y luego buscar la manera de germinarlas. La época ideal varía, pero en general, el otoño es un buen momento para sembrar.

Por los lugares que frecuento, a pie por supuesto ya que no tengo auto, encuentro araucarias brasileñas, secuoyas, pinos oregones, gingkos, pata de vaca y muchas otras especies. También hay peumos, quillayes y pimientos bolivianos. Este año quiero intentar con más dedicación que los anteriores con semillas de pino oregón y secuoya, sobre todo con esta última. Pero les daré un pequeño ejemplo con otra conífera: la araucaria brasileña, porque me gusta, es fácil de germinar y porque estamos en época de carnaval.

Si buscas en tu buscador favorito (o en el único que conoces) o preguntas en algún chatbot cómo germinar semillas de araucaria brasileña, seguro encontrarás algo como esto: 

"Prepara sustrato con tierra de hojas, idealmente de tu compostera. Si no tienes compostera, es hora de pensar en tener una. Vierte la tierra en almacigueras, que pueden ser botellas desechables cortadas a la mitad. Coloca una o dos semillas con la punta más fina hacia abajo, rocíalas con agua (puedes usar la que queda después de cocer huevos, así aprovechas los minerales que quedan ella). Riégalas en verano sin inundar, una vez por semana, y cada 15 días cuando los días se tornen fríos". 

Ármate de paciencia, que a comienzos de primavera empezarás a ver cómo germinan.

Si no me crees, escribe "cómo germinar araucaria brasileña". Lo mismo aplica para todas las semillas que encuentres. Algunas requerirán que les quites la pulpa, otras necesitarán un tratamiento pregerminativo, pero con paciencia lograrás hacerte de varios ejemplares que podrás regalar o plantar en tu casa.

Si tienes hijos o sobrinos pequeños, esta es una excelente manera de inculcarles el amor por los árboles, porque no hay nada mejor que plantar árboles. Es un acto de amor por la naturaleza y por las futuras generaciones. Así que, manos a la tierra.

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