miércoles, 10 de diciembre de 2025

La barbarie de Cochamó

Escribo desde la indignación, desde un dolor de estómago que no se imaginan, desde las ganas de golpearme la cabeza cada vez que veo la noticia del asesinato de pumas en lacomuna de Cochamó

No logro comprender el desprecio por la vida silvestre que sienten algunas personas; no corresponde llamarles seres humanos. No es solo que los hayan asesinado: los torturaron y gozaron con ello, mezclando en la barbarie muchos de los peores males que nuestra especie arrastra desde que nos pusimos en pie, descubrimos el horizonte y comenzamos a caminar hacia él.

Lo peor es que no se trata de un caso aislado. Año tras año nos enteramos de muertes de fauna silvestre de todo tipo. En la mayoría de los casos se trata de especies que están en alguna categoría de conservación: Extinta, Extinta en Estado Silvestre, En Peligro Crítico, En Peligro, Vulnerable, Casi Amenazada o de Preocupación Menor. Incluso existen especies que, por falta de información, quedan en la categoría de “Datos Insuficientes”. (Más detalles en Historia de la Clasificación de Especies Según Estado de Conservación en Chile del MMA. )

A esto se suman los animales silvestres “accidentalmente” atropellados por conductores imprudentes; aves cuyos nidos son destruidos por el paso de vehículos todo terreno; diversos especímenes depredados por animales domésticos asilvestrados; y quizá cuántos más ejemplares sucumben ante la falta de empatía de seres tan antropocéntricos que si no le ven un beneficio, simplemente lo destruyen. Todo ello sin considerar el daño que inescrupulosos caza “likes” causan a formaciones vegetales comunes o tan únicas como el desierto florido. 

En este último caso que sale a la luz, los desalmados mataron a la madre y lanzaron a los cachorros de puma al río. Me pregunto: ¿con qué afán? ¿Qué daño real provoca la presencia de estos felinos? ¿Había ganado en riesgo? Para su información, solo el riesgo inminente para la vida de una persona justificaría actuar en defensa propia y matar a un puma. Un puma es un animal que evita a nuestra especie porque nos teme —era que no— y solo atacaría si su descendencia se viera amenazada. ¿Qué madre o qué padre no lo haría?

Seguro la legislación chilena contempla sanciones ejemplificadoras para estas personas, seguro las mismas acudirán a abogados para que amparados en el debido proceso estas sanciones sean las mínimas posible, seguro más de un parlamentario alzará la voz y anunciará modificaciones a una ley en particular o presentará el proyecto de ley “Puma” para sancionar a estos seres con menos alma que una piedra, en fin puede que se logren sanciones y hasta modificaciones a nuestro código penal, sin embargo en el cumplimiento o cumplida la sanción por “maltrato animal”, que fuere, no habrá reparación ante el daño. No puedes por ejemplo poner a estas personas a cuidar un área protegida porque carecen de la mínima conciencia o empatía hacia la naturaleza, por lo que el daño queda como irreparable e “in crescendo” toda vez que se rompe un eslabón vital en la cadena trófica de los ecosistemas chilenos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario