Este 11 de marzo se produce el cambio de mando en Chile: deja la presidencia Gabriel Boric Font y la asume José Antonio Kast Rist. En jerga futbolera, sería un cambio llamativo: sale un puntero por izquierda y entra uno por derecha; distintos estilos, misma jineta de capitán.
Boric fue un capitán joven, con ganas de jugar bonito, de salir tocando desde el fondo y proponer un partido distinto. A ratos lo logró; otras veces, el partido se le fue de las manos, ya sea por errores propios, un camarín desordenado o rivales que supieron leerle el libreto. Kast llega con una promesa distinta: orden táctico, línea de cuatro firme, disciplina defensiva y pocos lujos. No promete espectáculo, sino resultado. No seduce con gambetas, sino con manuales y pizarras.


